Fisioterapia

5 mitos de la fisioterapia que debes dejar de creer (si quieres curarte de verdad)

5 mitos de la fisioterapia que debes dejar de creer

La fisioterapia ha avanzado muchísimo. Lo que funcionaba hace 20 años, hoy sabemos que no solo es ineficaz, sino que a veces puede retrasar la recuperación. Vamos a desmontar los 5 mitos más dañinos.

Los mitos:

  1. «Sin dolor no hay ganancia»: FALSO.
    En una lesión, el dolor es una alarma. Forzar una zona dañada solo aumenta la inflamación y crea más protección muscular (espasmo). La rehabilitación debe ser respetuosa.
  2. «El reposo absoluto es lo mejor»: FALSO.
    El reposo prolongado debilita el músculo y la articulación. El movimiento controlado e indoloro es el que trae el riego sanguíneo y acelera la curación. Hoy hablamos de «reposo relativo».
  3. «Que me cruja la espalda es bueno»: FALSO.
    El «crac» que oyes es un fenómeno de gas, no significa que la vértebra se haya «colocado». Depender de que te «crujan» a diario puede crear inestabilidad a largo plazo.
  4. «El calor es para todo»: FALSO.
    El calor va genial para contracturas y rigidez crónica. Pero en una fase aguda (esguince, sobrecarga tras correr), el calor aumenta la inflamación y el dolor. Ahí, lo suyo es el frío.
  5. «Con ir al fisio 10 minutos y que te den masaje, basta»: FALSO.
    El masaje es una parte pequeña del tratamiento. La parte más importante es la que haces TÚ: los ejercicios, la corrección postural y la educación que te damos. El fisio es un guía, no un superheroe que te arregla con las manos.

Si tu tratamiento se basa solo en pasar por la camilla sin implicarte, la lesión volverá. Te explicamos cada paso para que entiendas tu cuerpo y te conviertas en parte activa de tu recuperación.